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como ahorrar en la calefacción

Cómo ahorrar en la calefacción sin pasar frío este invierno

Cuando llega el frío, mantenerse a una temperatura confortable es fundamental para disfrutar de nuestro hogar como merecemos. Hoy, en Nicolás Benito, te traemos un montón de consejos sobre cómo ahorrar en la calefacción sin pasar ni pizca de frío. Estos trucos vienen de la mano de expertos porque, como somos de Salamanca, ¡de frío sabemos mucho! Así que, venga, que hemos hablado con nuestros expertos frioleros para recopilar todo ese conocimiento.

¿Por qué se dispara el gasto en calefacción?

Antes de ver los consejos concretos, conviene entender cuáles son las principales causas del aumento del gasto:

  • Las pérdidas de calor hacia el exterior: por muros, ventanas, puertas mal selladas.
  • Subir la temperatura demasiado: cada grado extra puede suponer un aumento del 7 % aproximado en la factura según la OCU.
  • Sistemas de calefacción mal mantenidos: radiadores con aire, filtros sucios, circulación deficiente.
  • Uso ineficiente: calentar estancias vacías, no programar el termostato, no aprovechar fuentes pasivas de calor.
  • Mala zonificación: todas las estancias a la misma temperatura, aunque no se usen.

Controlando estos factores podemos ahorrar de verdad sin pasar frío.

Consejos prácticos: cómo ahorrar en la calefacción

Aquí tienes varias medidas que puedes aplicar desde ya. No necesitas hacer todo a la vez, pero entre más acciones implementes mayor será el ahorro.

1. Ajusta la temperatura de forma inteligente

Mantener el termostato muy alto implica un gasto elevado: lo ideal es fijar entre 19 °C y 21 °C en las estancias de uso habitual. Durante la noche o cuando no estemos en casa, puedes bajarlo entre 3 y 5 grados para ahorrar sin perder comodidad (hasta los 17 °C). Además, procura evitar cambios bruscos de temperatura (subir mucho para “atar calor”) porque eso dispara el consumo.

Como hemos indicado antes, la OCU señala que por cada grado extra en la calefacción se incrementa la factura hasta un 7 %. Por eso, si eres consciente de que no hace falta “que parezca verano” dentro de casa, ya ganas mucho terreno.

2. Mejora el aislamiento y reduce pérdidas

La mejor forma de saber cómo ahorrar en la calefacción es retenerlo una vez se genera:

  • Sella puertas y ventanas con burletes, masillas o cintas aislantes.
  • Instala cortinas térmicas o enrollables aislantes y mantenlas cerradas al caer la noche.
  • Usa persianas y aprovecha la luz solar en el día para calentar naturalmente.
  • Coloca paneles reflectantes o láminas detrás de radiadores para desviar el calor hacia la estancia (estas láminas pueden suplir entre un 10 % y 20 % del gasto).
  • Evita tapar radiadores con muebles u objetos delante que bloqueen la radiación de calor.

Con estas acciones, parte del calor que generas se conservará y no tendrás que poner más potencia de la cuenta.

3. Ventila con cabeza

Aunque no parezca lo más intuitivo en invierno, es esencial renovar el aire interior. La clave está en hacerlo bien:

  • Ventila unos 5–10 minutos con corredera o ventanas abiertas al mismo tiempo (todas las estancias), creando una corriente que renueve rápidamente el aire.
  • Hazlo cuando la temperatura exterior sea más suave (vivimos el invierno, pero puede haber momentos menos fríos).
  • Un correcto aireado permite mantener la salud y evitar humedad, sin que se penalice demasiado el gasto energético.

4. Cuida el sistema de calefacción

El mantenimiento es esencial cuando hablamos de cómo ahorrar en la calefacción porque incluso el mejor equipo pierde eficiencia si no está bien cuidado:

  • Purga los radiadores para eliminar aire acumulado.
  • Limpia filtros, rejillas y conductos si los tienes.
  • Revisa válvulas, conexiones y posibles fugas de calor.
  • Antes del invierno, realiza una revisión general de tu sistema (caldera, circuito eléctrico o hidráulico).

Un equipo eficiente necesita menos energía para alcanzar la misma temperatura.

5. Usa calefacción de apoyo inteligente y equipos complementarios

No siempre es necesario aumentar la calefacción general: puedes apoyarte en dispositivos que calienten localmente, especialmente en estancias que más usas. Esto también es interesante para las épocas en las que los edificios con calefacción central no han encendido las calderas o para aquellos hogares, especialmente de los pueblos o incluso la costa española, donde no hay sistemas de calefacción y se funciona solo con estufas, chimeneas o bombas de calor.

  • Mantas térmicas y colchas eléctricas: ideales para mantener caliente tu cama o sofá sin subir la temperatura del dormitorio.
  • Calientacamas: aportan calor localizado en el lecho mientras duermes.
  • Bolsas de agua caliente: de toda la vida, sin consumo eléctrico, útiles para calentar sábanas durante la noche.
  • Braseros: pueden calentar una zona concreta sin necesidad de encender toda la calefacción.
  • Calefactores portátiles: tipo halógeno o cerámico para uso puntual en una estancia.
  • Emisores térmicos y radiadores de bajo consumo: distribuyen calor homogéneamente y pueden trabajar con menor potencia si están bien dimensionados.
  • Toalleros eléctricos: muy útiles en baños; además de mantener las toallas secas, aportan calor local para la estancia.

La clave de cómo ahorrar en la calefacción con estos elementos está en usarlos en momentos precisos y de forma complementaria al sistema principal. Por ejemplo, si estás un rato en el salón, puedes usar un calefactor o manta térmica en lugar de subir la calefacción general.

6. Zonas y horarios: calienta solo lo necesario

No todas las estancias necesitan la misma temperatura. Puedes aplicar zonificación térmica:

  • Salón y espacios comunes: 19–21 °C
  • Dormitorios: 16–18 °C (y usar manta eléctrica si lo necesitas)
  • Baños solo cuando estén en uso

También puedes programar los horarios: en muchas viviendas, no tiene sentido tener la calefacción al máximo cuando nadie está en casa. Usar termostatos programables es una gran ayuda.

7. Optimiza la tarifa eléctrica y potencia contratada

Aunque no es un consejo “térmico”, sí afecta tu factura:

  • Verifica que la potencia contratada es adecuada: no pagarás de más si tus aparatos no exigen tanto.
  • Considera tarifas con discriminación horaria si puedes concentrar el consumo en horas valle.
  • Ajusta horarios de uso de electrodomésticos para no coincidir con picos de calefacción.

Estas medidas ayudan a que el coste energético no se dispare solo por exceder la potencia o usar aparatos eléctricos simultáneos.

Calendario de implementación para un invierno eficiente

Para que no te abrume aplicar todo de golpe, te sugerimos un plan progresivo:

MomentoAcciónBeneficio
Antes del inviernoRevisión del sistema, purga radiadores, sellado de ventanasEvitas fallos cuando haga frío
Al iniciar la temporadaFijar termostato base 19–20 °C, instalar burletesControl del gasto desde el arranque
Durante el usoVentilar 10 min al día, zonificar, usar dispositivos localesAjustes diarios que suman ahorro
Durante el inviernoEvaluar la tarifa eléctrica, ajustar hábitosOptimización continua
Al final de temporadaAnalizar facturas, planificar mejoras para el próximo inviernoMejoras progresivas año tras año

¡Ya sabes cómo ahorrar en la calefacción sin pasar frío! Y como ves, es cuestión de estrategia, disciplina y buen equipamiento. Nosotros estamos aquí para ayudarte a elegir los mejores productos de calefacción y climatización en nicolasbenito.com, para que sean los más adecuados a tu vivienda y tus hábitos. Si te interesa, podemos asesorarte personalmente (vía online o en nuestra tienda en Salamanca) para seleccionar las mantas eléctricas, emisores térmicos o radiadores que mejor se adapten a tu hogar. ¡Contáctanos y empezaremos a ahorrar juntos este invierno!

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